Su navegador no soporta JavaScript. Por favor, actualice a la última versión.

lopdportlet

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la calidad de nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información Aquí.
Aceptar
FAQs

Autor

Care Santos

Extensión del libro

Media (100 - 200 páginas)

Género

Recomendado para

11-12 años

Descripción

Los Arcanus son 12 niños con habilidades especiales que nacen cada 144 años para cumplir una misión: salvar el mundo. Pero ser un elegido no basta: hay que tener un alto sentido de la amistad y aprender a conformar un equipo, porque su poder se multiplica cuando trabajan juntos. Si uno de ellos se deja deslumbrar por el poder, entonces la generación habrá fracasado.

Todas las noches, en Barcelona, un niño de casi 12 años mira al cielo. Aún no lo sabe, pero la atracción que siente hacia las estrellas tiene un porqué. Para él no serán astros que estudiará en el colegio, ni pequeños adornos del universo. Las estrellas formarán un mapa en el que deberá aprender a leer su nuevo destino como Arcanus. Maddox es el futuro guía de los 12 elegidos. Este libro es el inicio de su camino, en el que no faltarán una vecina muy especial, una sombra misteriosa que parece aborrecerlo, y el despertar del muchacho a una nueva y emocionante vida.

Fragmento

«Por primera vez desde que había salido de casa, tenía muy claro adónde debía dirigirse, y por qué motivo. Marcó en el plano un gran punto negro: ahí estaba su estrella. Aldebarán, justo al lado de las principales arterias de la ciudad. Todo encajaba perfectamente, y la constelación de Tauro cobraba forma encima del papel. Era lógico: Tauro es la constelación que representa el toro.
 
¿Existe algún lugar, redondo como una estrella, que tenga que ver con ese animal? Cualquiera que conociera la ciudad habría sido capaz de responder a esa pregunta.
 
Por supuesto que sí, era evidente: lo que estaba buscando era una plaza de toros.
 
Mientras volvía a casa, con el corazón cargado de emoción, observó el mapa. Y se dio cuenta de que las palabras de Naledi eran ciertas: las casualidades no existían. Todo tenía un secreto sentido que debía desentrañar.»